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jueves, 29 de octubre de 2015

5 motivos para preferir prostitutas que sexo casual (si solo quieres sexo)



1- Inviertes menos o igual dinero.

Si eres de los que acostumbra intentar ligues en discotecas con el propósito de obtener sexo, sabrás que a menudo es una inversión de dinero. Normalmente, a parte de ser el primero quien dirige la palabra, uno de tus métodos para romper el hielo es invitar un trago o un piqueo. 

Y a menos que seas bastante atractivo o un tremendo seductor, es común que tu intento sea infructuoso y debas probar con otra mujer. El gasto probablemente se repite en una misma noche y cada fin de semana. Ponte a pensar... si quieres solo sexo ¿acaso no sale más barato o igual con una mujer prepago? 

2- Desperdicias menos tiempo.

La mayoría de los hombres que quieren sexo casual desearían tenerlo así de fácil: acercarse a una mujer que les gusta, preguntarle "¿follamos?" y que ella responda "por supuesto". Lamentablemente, aun cuando tú le gustes, ella no será así de directa y esto se debe a dos motivos: aunque también quiera sexo, no desea el juicio social de "chica fácil", y además, por ser mujer tiene más pretendientes detrás suyo ¿qué te hace pensar que te aceptará rápido sin evaluar a otros quizá más interesantes y más guapos?

Debido a eso es que para ligar necesitas invertir tiempo haciéndole una conversación que a ella-no necesariamente a ti- le resulte entretenida, escucharla atentamente, saber seguirle el diálogo, dar respuestas ingeniosas a sus estúpidos shittest, etc. Todo eso demanda valioso tiempo que puede alargarse si no consigues nada y debes probar con otra. Piénsalo ¿no es más sencillo y rápido llamar a una prostituta? Recuerda que solo quieres sexo.   

3- Con ambas debes usar condón.

Existe la idea preconcebida de que es más importante cuidarse de una prostituta que de una mujer casual que conoces por ahí. La realidad del asunto es que no se puede matizar mucho al respecto, ni encontrar una diferencia significativa entre una chica medianamente promiscua y una prostituta, al menos en lo que respecta a los riesgos de adquirir una ETS.

Las prostitutas son seres humanos con sueños y temores como cualquier otro; ellas saben que su oficio les demanda una altísima promiscuidad y que, si no se protegen, es un hecho que se contagiarán de algo; por lo que ellas son las primeras que exigen condón para cualquier práctica sexual. Y las que aceptan clientes sin protección son, con toda seguridad, meretrices que ya adquirieron algo y no tienen nada más qué perder.     

Por su parte, ten por seguro que tú no eres el primero (ni el segundo ni el tercero) en la vida de una mujer dada al sexo casual. Ella le verá utilidad al condón para evitar embarazos no deseados, pero quizá prescinda de él para el sexo oral o anal dependiendo la confianza que le inspire el hombre. Si te pones a pensar bien, no hay razones de peso para considerar a una mujer menos riesgosa que la otra, con ambas necesitarás protegerte para cualquier práctica. Así que no hay diferencia.

4- Puedes elegir a la que más te guste.

A diferencia de un antro en donde tus expectativas sobre el ligue, la mayoría de las veces, deben estar aproximadas a lo que tú tienes para ofrecer como atractivo físico, cuando buscas a una prostituta esto no interesa. Puedes estar muy fuera de forma si eres flojo o muy feo si la naturaleza no te bendijo, pero eso no será impedimento alguno para acostarte con una mujer prepago hermosa, Claro, está de más decir que mientras más belleza tenga la chica que busques en el catálogo, más alta será su tarifa.

5- Puedes cambiar de mujer cada vez.

Es una realidad que si un hombre y una mujer deciden tener una vida sexual libre y activa, será la mujer la que más rápido lo consiga y en mayor número de parejas ocasionales. Por el contrario, muchas veces el hombre que se liga a una mujer debe trabajar el doble o triple si quiere mantenerla como una compañera sexual, ya que le resultará estresante tener que intentar desde 0 con otras. Mientras tanto, la mujer no tendrá que esforzarse en conseguir más interesados sexuales. 

Viendo esta verdad, el hombre promedio que solo quiere sexo de una mujer, no tiene que estar fingiendo ni luchando por mantenerla como una especie de "amiga cariñosa" -que sí puede acostarse con varios-  sino que tranquilamente puede variar el menú con diversas chicas prepago. Es mejor no gastar el dinero en invitaciones de tragos y salidas que no te garantizan nada, y mejor invertirlas en mujeres que sí o sí te brindarán placer directamente.

Si eres de los que solo quiere sexo, recuerda: el que folla pagando, acaba ahorrando.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

5 razones para tener sexo anal con mujeres.


1- 0% riesgo de embarazo:

Esta es la primera razón y sin duda también la más poderosa. No importa que sepas ponerte bien un condón, que sea de la mejor marca, que a eso tu chica le adicione un control de su periodo, etc. Siempre algo puede salir mal y sé que al menos una vez en tu vida has buscado desesperado en Google qué tan probable es la fecundación en rebuscadas circunstancias.

Dándole por atrás nunca tendrás ese temor, jamás, no falla ni con brujería en contra. Así puedes venirte dentro de ella sin la aburrida sensación del látex y ver cómo el fluído se asoma por ahí para decirte que lo has hecho bien. Además de que nunca tendrás que gastar en condones ni test de embarazos en la cima de la preocupación.

Niccolò Bellini


2- El trasero femenino es más estético que la vagina.

Pregunta para mujeres ¿en qué creen que suele pensar un hombre que para viendo los traseros de las chicas? Pues es obvio, piensa en meterla por ahí. Así que cuando hagan su rutina de ejercicios para sacar un pompis de diosa, tengan en cuenta que están fortaleciendo el deseo ajeno a sodomizarlas.

Seamos sinceros, las vaginas realmente bonitas son pocas. A menudo esa parte de la mujer más parece una herida abierta en su cuerpo y para colmo bota sangre todos los meses. Sí, sangre. Muy diferente a su ano, chiquito y bonito entre dos nalgas traviesas que excitan desde un primer momento.

Para la objeción a este punto está la higiene. No se diga más, el resto es irrefutable.

3- Es más placentero.

La vagina tiene normalmente una buena capacidad de dilatación, lo que dependiendo del grosor de tu pene puede reducirte el placer. En cambio, el ano de una chica siempre ajustará más sin importar las circunstancias, y por ende sentirás mayor gusto.


4- Te sientes más "poderoso" o "atrevido".

El sexo anal heterosexual está presente en la humanidad desde sus inicios, pero hasta la fecha sigue siendo una práctica mal vista o considerada poco habitual y hasta osada. Por un factor de simple psicologia inversa, es normal que se te suba el ego siempre que logres invadir el trasero de una chica, que sientas que has "cruzado el límite", que llegaste a donde cualquiera así nomas no llega, etc.  

5- A ellas también les puede gustar y mucho.

Por un tema tabú muchas chicas se resisten a siquiera dejar que les pongan un dedo en medio del trasero, siendo también común que otras lo practiquen ocasionalmente sólo para complacer a la pareja. No obstante, también hay mujeres que disfrutan mucho el sexo anal y son las primeras en pedirlo.

En varios de esos casos verás que no es algo que les agradó de la noche a la mañana, sino luego de algunos intentos y fluida comunicación con la pareja. Si eres paciente y sutil, quizá a la larga puedas abrir el trasero de tu chica más seguido de lo que ahora crees. Suerte.

Game of Thrones