Encuentra un tema que te interese

lunes, 1 de febrero de 2016

Los "chicos buenos" terminan en la "friendzone". 5 motivos.


Los llamados "chicos buenos" son los muchachos que creyeron mucho en las palabras de su madre o hermana a la hora de recibir consejo sobre cómo agradar a las niñas. De seguro te suena un discurso familiar como "a las mujeres nos gustan mucho los caballeros, educados, sensibles, detallistas."

Muy probablemente les hiciste caso y resulta que nadie femenino te corresponde como quieres y sólo te considera su hermano o mejor amigo. Peor aun, te indigna como un tipo físicamente igual o menos atractivo, deshonesto y medio patán siempre se ha ganado lo que tú jamás. Descuida, aquí conocerás cinco motivos de tu infortunio.



1- A las jovencitas no les importa mucho la caballerosidad.

Piensa que quien te dice que las mujeres se derriten ante los caballeros es tu madre o una mujer que bien podría serlo, es decir, una mujer que en el mejor de los casos tiene 35 años y en el peor pasa los 50. Sucede que la mujer cuando es vieja recién aprende a tomar en cuenta lo que en verdad importa a largo plazo y por eso su valoración cambia, además de que ella es de otra época donde había roles e imposiciones de comportamiento más marcados.

Por otro lado, notarás que cuanto más vieja es la mujer, más énfasis le dará a la caballerosidad y a otras galanterías. De joven y guapa ella estaba acostumbrada a esos gestos por parte de más de un hombre con ganas de cortejarla y por eso no le resultaba nada raro ni especial. Ahora de mayor ha perdido atractivo y las atenciones con deseo romántico y sexual de por medio le son esquivas, por eso las valora. 

Para colmo, su actual esposo -si lo tiene- muy probablemente ya perdió los gestos que antes le tenía, quizá por desinterés propio (la pasión tiene fecha de caducidad) o porque la señora francamente se ha vuelto insufrible.

Ojo, entiéndase por caballerosidad a gestos como abrir la puerta, ceder el asiento y hacer todo por ella. Eso no les importa tanto, pero que inviertas dinero en ellas es algo que difícilmente les desagrada. 





2- La caballerosidad y otras atenciones te hacen agradable, más no atractivo sexualmente.

Tratemos de invertir los papeles, pero teniendo en cuenta que como hombres somos diferentes y menos complicados: A nosotros por lo general nos basta con ver atractivo físico, fidelidad y promesa de buen sexo. Imagina que una conocida tuya es muy amable y buena contigo, sabe escuchar, te tiene algunos detalles y siempre está ahí para ti, pero es fea y gorda ¿la aceptarías como pareja romántica y sexual? ¿te imaginas dándole un beso o teniendo intimidad con ella a gusto? 

Lo más probable es que no, pero sí te seguiría cayendo bien y, a menos que seas muy superficial, quisieras mantenerla a tu lado como amiga por lo buena chica que es. E incluso desearías que las mujeres que te gustan (esas guapas presumidas que te "friendzonean") tuvieran la humildad y ganas de esa gordita.

Ahora piensa en esto: eres un tipo físicamente "normalito" o más guapo, atento, caballero, sabes escuchar y tienes todo eso políticamente correcto que una mujer dice buscar en un hombre. Sin embargo, eres aburrido, demasiado racional y tranquilo ("poco intenso" le llaman ellas), solitario y encima pobre. Así difícilmente te querrá una chica. Los atributos morales no enamoran, mucho menos en la juventud.



3- Tu sensibilidad y caballerosidad transmite sumisión, servilismo y debilidad.

En el campo de la sexualidad los seres humanos no hemos cambiado casi nada, obviamente eso incluye a las mujeres. Tan sólo piensa cómo vivían nuestros ancestros. En su mundo no existían comodidades ni ninguna garantía sobre nada, para sobrevivir dependían sólo de sí mismos y de la unión básica que concebían en aquel entonces, llámese horda, clan o tribu.

Era un mundo donde solo el más fuerte sobrevivía. Y pues... las hembras humanas no se caracterizan por tener la capacidad de desarrollar gran fuerza física. Por eso durante decenas de miles de años se la pasaron buscando protección. Tuvieron que aprender a reconocer atributos masculinos que denotaran la fuerza y la astucia suficiente para cazar alimentos (proveer) y hacer frente a los enemigos (proteger). Todo eso con el fin de tener seguridad.


Eso se impregnó a lo largo de miles de años en su código genético y es heredado hasta el día de hoy. Ser seguro de sí mismo, unos años y centímetros mayor, una actitud ruda al momento de enfrentar a la gente pleitista y los problemas vitales, un don de de mando y dominancia, etc, es símbolo de ser "fuerte y buen cazador". Por el contrario, ser muy sensible, exageradamente suave y atento con la mujer hace que te vea como a otra chica tan débil como ella, como a su amiga pero en el cuerpo de un hombre. Es decir, un hombre incapaz de brindarle a ella y a sus hijos la protección necesaria.

Da igual que ella diga que no busca protección y que nunca piensa en tener hijos... ¡recuerda que los genes y el jnstinto actúan como si sí! Eso no significa que debas ser un patán, pero sí evitar transmitir debilidad y servilismo con tu disponibilidad y número de atenciones. Siempre ten tu lugar, muestra fortaleza de mente y actitud.

4- Eres pobre o "sin futuro".



Por lo explicado en el punto anterior, la mayoría de las mujeres, por más feminista y empoderada que diga ser, siempre querrá que su hombre tenga capacidad de protegerla y proveerle recursos. Es algo que difícilmente puede evitar pues está en sus genes. De la misma forma que un hombre difícilmente puede evitar preferir a una mujer de senos y trasero prominentes, atributos que biológicamente son señal de buena fertilidad y capacidad de dar de lactar. Es un criterio biológico, sin más.

La fuerza en tiempos primitivos era la única garantía de protección, hoy el dinero ha tomado buena parte de su lugar. Por eso, si la chica ve que eres significativamente más pobre que ella y no nota en ti la capacidad de revertir esa situación a futuro, será muy raro que te consideré un candidato romántico. A menos que se trate de una quinceañera, quizá.

5- Hueles a desesperación.





A la mayoría de hombres nos gusta ver a nuestra pareja detrás nuestro y que nos transmita la idea de que sin nosotros "se muere" (eso mantiene vivo y gratificado a nuestro instinto protector). Aquí también entra no solo nuestra pareja, sino también esa chica que constantemente nos da claras señales de que le gustamos y que quiere algo. Nos sube notoriamente el ego y-si la susodicha tiene cierto atractivo-no nos haríamos muchos problemas en intentar algo con ella. 

A la mujer también se le sube el ego cuando un tipo anda detrás suyo, es así por más que diga que no. Pero el detalle es que un hombre con esas actitudes es percibido como un tipo débil e incapaz de darle seguridad, por lo que lo descartará como pareja estable o incluso casual, y solo tenderá a jugar con él, manipularlo o cualquier otra cosa para seguir obteniendo subidas de ego y favores de parte suya (lo hará su pagafantas). Obviamente, si el tipo en cuestión es demasiado pesado solo lo quitará del camino.


PD:

Este texto te ayuda si la mujer te interesa con fines románticos/sexuales. No obstante, si solo buscas sexo y no tienes (o te da flojera aprender) las cualidades de un experto en seducción, no es recomendable que pierdas tu tiempo y dinero haciendo salidas para obtener sexo casual. Se te aconseja leer este otro artículo.


3 comentarios:

  1. Conoce las señales de la friendzone antes de ilusionarte con ese amigo que amas.

    ResponderEliminar
  2. La llamada Friendzone puede ser un gran aliado siempre y cuando sepamos COMO manejarlo... Es decir... mientras haya contacto, puedes tener la posibilidad de seguir avanzando... Claro esta que es necesario ser tranquilo, pues es sabido que la desesperacion hace que uno pierda el atractivo...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una mujer que te puso en la friendzone dificilmente te dejará salir de ahí, y si lo hace, en el 99% de los casos no es porque haya "reflexionado" y se haya enamorado de ti de manera 100% sincera, sino porque tú eras en plan C o D, y los candidatos A y B se le perdieron. Además, en dedicarte a intentar conquistar a una que ya te friendzoneó, estás perdiendo un valioso tiempo que te serviría en ir por otra (u otras) mejores que la susodicha y que sí te darían más oportunidad para algo más.

      Hay una frase que va a la perfección con esto: "Las mujeres son como los caballos: una vez que te ven lo pendejo nunca te las podrás montar".

      Eliminar