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martes, 10 de julio de 2018

¿Por qué la gente antigua era "fea"? 5 posibles razones

Este tema surge a raíz de una pregunta curiosa hecha en el legendario sitio Forocoches: ¿Por qué la gente en la antiguedad era tan fea?. Y bueno, aquí creemos que esta duda, aunque parezca bastante tonta al principio, es una curiosidad que de hecho a más de uno se nos pasó por la cabeza en ciertas ocasiones. Algo muy superficial, pero valido a fin de cuentas. 

Porque sí, porque da la impresión de que las personas a partir de los años 50 hacia adelante se fueron haciendo progresivamente más lindas o "normales" a la vista. Para entrar mejor en contexto, solo basta ver a la gente en esas antiguas fotos de blanco y negro carcomidas por el tiempo: la mayoría tiene rostros que, aunque poseen rasgos que no podríamos categorizar ni describir con exactitud, son casi imposibles de encontrar entre los individuos actuales.


No es que los individuos que vemos en el collage de arriba sean feos. Siendo justos, son personas con "caras normales", de esas que podríamos encontrar en cualquier parte de la calle... ¡en calles de hace más de sesenta años! Porque seamos sinceros, en estos tiempos nadie o casi nadie tiene esas facciones. No hay duda de que las caras han cambiado a lo largo de las décadas.

Donde vemos que la gente luce todavía más "extraña" es en tiempos aun más antiguos...



¿Por qué las personas que existieron antes o poco después de la Segunda Guerra Mundial tenían rostros "raros" o "feos"? Aquí 5 posibles razones para quienes se hicieron esta pregunta:

1- Los canones de belleza y estilos han cambiado

Esto es algo que puedes comprobar incluso el lapsos de tiempo bastante cortos, como de cinco o diez años. Hace algunos años atrás se preferían a las mujeres súper delgadas, ahora se están valorando nuevamente a las más "carnocitas". Asimismo, en algún momento de los 2000´s la metrosexualidad se impuso dentro del mundo masculino, pero en los 2010´s ser barbudos es la nueva máxima de la virilidad estética.

Lo mismo podemos decir de los peinados, la ropa, etc. Y a pesar de que no lo puedas creer en su verdadera magnitud, es cierto que detalles aparentemente poco significativos como tener bigote, llevar el cabello de determinada forma, salir en imágenes en escala de grises, tener unos kilos de más en el cuerpo o usar ropa aparatosa y formal, cambian demasiado el semblante y aspecto general de una persona. No imaginas cuánto. 

2- Sí, los rostros también han cambiado

Sí, aun cuando a todas esas personas antiguas les cambiemos el look por uno más moderno, igual nos parecerán un poco "extraños". Resulta que las facciones van cambiando a lo largo de los siglos e incluso décadas por una serie de razones: mestizaje racial, condiciones climáticas, alimentación, ritmo de vida, etc. 

3- Ahora hay más trucos de maquillaje

Esto es con respecto al aspecto femenino. En efecto, si ahora parece que las chicas son más lindas que antes en gran parte se debe al uso casi artístico del maquillaje moderno. Antes no existían tantos tips y maniobras para afinar el rostro, resaltar los pómulos, reducir cachetes, achicar nariz, resaltar ojos y pestañas, darle a la piel un tono más sensual, etc. 

Digamos que antes las mujeres y las personas en general eran más naturales, y cuando hacían uso del maquillaje, el resultado era bastante artificial o hasta grotesco en muchas ocasiones, sin conseguir la delicadeza de hoy en día.

4- Antes había peor calidad de vida para la mayoría

Con ver mucha "gente fea" entre los soldados soviéticos, granjeros del medievo, herreros, obreros, etc, se entiende fácilmente que el ritmo de vida influía mucho en su apariencia. Lógicamente, en tiempos donde las jornadas laborales eran terriblemente largas, donde la mayoría del trabajo requería desgaste físico, etc, donde era bastante probable acabar participando en una guerra o fabricando armas, no había tanto tiempo para ocupar en "verse bonito".

5- Estamos acostumbrados a las caras de nuestro tiempo

Es completamente normal que veamos con más agrado lo que nos resulta familiar. En ese sentido, nos parecen más "bonitos" o más "normales" los rostros de al menos tres generaciones: la que nos precede (generación de nuestros padres o hermanos mayores), la nuestra y la que nos sucede (de nuestros hermanos menores o hijos). Puede pasar también que veamos con los mismos ojos superficiales a otras generaciones, pero mayormente corresponderán a las generaciones que vayan desarrollándose mientras envejecemos.

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