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lunes, 9 de octubre de 2017

DRAGON BALL SUPER: 5 curiosidades sobre Migatte No Gokui, el nuevo poder de Gokú

Para quienes ya se aburrieron de ver al Gokú con pelo azul, ya hay una nueva fase de poder: Migatte No Gokui. Veamos cinco puntos al respecto:


1- Es un poder casi equiparable al de un dios destructor

En el episodio 109 del anime, Whis dijo con claridad que el poder de Jiren es de un nivel tan terrible que probablemente supera a un dios destructor (por lo menos así se tradujeron sus palabras al español), aunque debemos tener en cuenta que hay dioses destructores muchos más poderosos que otros. Gokú, al alcanzar el Migatte No Gokui, logró pelear por un tiempo a la par del temible Jiren, forzándolo cada vez a dar un poco más de sí.

Desgraciadamente, debido a que la ascensión de Gokú fue solo temporal, no sabemos si recién estaba probando sus nuevos poderes o si estaba esforzándose al máximo; tampoco si en esta fase podría haber obligado a su oponente a dar toda su capacidad; lo que si queda claro es que, como mínimo, debe rivalizar con Bills al 100% de su poder y superar a otros dioses de la destrucción menos fuertes. 

Confirmado: Jiren es más fuerte que Bills

2- Es una transformación absurda

Sí, es verdad que aún es demasiado pronto para comprender la esencia de esta transformación, pero la explicación que le dio Whis ni siquiera tiene sentido. El ángel dijo que Gokú consiguió dicho poder al chocar su propia energía con la energía de la genki dama, momento en donde logró "cortar" su poder y "sobrepasarlo". Vamos, es un proceso cuya explicación simplemente no se entiende. Es más ridículo que el secreto para ser súper saiyajin con facilidad: concentrar el poder en la espalda. 


3- Es un poder que Gokú pudo obtener mucho antes 

Para entender este punto, tomemos como ejemplo lo que se necesita para alcanzar la fase del súper saiyajin. En Dragon Ball Z, nos quedó claro que para alcanzarla había que llegar a cierto nivel de pelea y sufrir un ataque de ira. En Dragon Ball Super, esto pareció respetarse al principio, ya que Cabba necesitó de la ira para alcanzar dicha fase (sin dejar en claro si tenía un nível de pelea similar a Gokú en Namek antes de convertirse).

No obstante, más adelante en la serie, Cabba le dijo a Caulifla que para ser SSJ solo necesitaba concentrar su poder en la espalda, con lo cual se evitaba entrenar tan duro y recurrir a un ataque de furia ¡La cantidad de suplicios que se habría ahorrado Gokú contra Freezer en Namek! ¡La envidia que se hubiese ahorrado Vegeta! 

The Dragon Baller (fan art)

También debemos tomar el ejemplo del Súper Saiyajin Dios. El primero en alcanzar dicho poder fue un saiyajin cualquiera (por lógica narrativa menos fuerte que Vegeta en aquel entonces) tras recibir la energía de otros cinco compatriotas de corazón puro en una especie de ritual. Lo que significa que Gokú no necesitaba ser fuerte para recién acceder a esa fase, ya que el entrenamiento era solo otra opción, opción que eligió Vegeta.

Aunque se trata de ejemplos bastante negativos porque se defecan en la cultura del esfuerzo que cultivó Dragon Ball Z en nosotros, son necesarios para entender algo de la fase Migatte No Gokui: Si Gokú hubiese "entrado en contacto con el poder de la genki dama, además de cortarlo y sobrepasarlo" en sagas más tempranas como la de Freezer o Cell (en donde era muchísimo menos fuerte que ahora), habría alcanzado ese monstruoso nivel sin mayor inconveniente.  

4- Es ridículo que todos se sorprendan menos Freezer y los androides


Que Gokú haya alcanzado de repente este gran poder fue algo que dejó atónitos al resto de participantes, a los ángeles y dioses destructores; incluso sorprendió al Gran Sacerdote. Sin embargo, Vegeta, Freezer y los androides ni se inmutaron. Solo observaban con total tranquilidad.

De Vegeta lo podemos entender, él ya está más o menos acostumbrado a que Gokú siempre lo termine superando; pero que Freezer solo sonría a pesar del enorme odio que siente hacia Gokú, y que los androides estén totalmente fríos al respecto, no tiene sentido. Migatte No Gokui es un poder que supera monstruosamente a Golden Freezer y a los androides 

¿Será acaso que en el futuro Toriyama revelará que el Androide 17 ya era más fuerte que Jiren y por eso no se sorprende? Vamos, es cierto que los androides son poco expresivos por naturaleza, pero sí eran capaces de sentir asombro cuando conocían un poder que no esperaban en alguien, tal como sucedió en Dragon Ball Z ante el nuevo poder de Picoro (tras unirse a Kami Sama) y Cell. 

5- No es un concepto nuevo, ya apareció en Dragon Ball Z


El concepto de que Gokú se hace mucho más poderoso tras entrar en contacto con la energía de la genki dama (obviando ese sinsentido de que cortó el poder y lo sobrepasó) ya lo hemos visto antes. Fue en la ova Los Tres Súper Saiyajins, en donde Gokú tuvo que enfrentarse al Androide 13, enemigo que lo hizo pedazos tanto a él como a Trunks, Picoro y Vegeta.

Para derrotarlo, nuestro héroe se vio en la necesidad de realizar una genki dama, la cual absorbió para obtener un poder mucho más que suficiente con el que derrotó al enemigo. La fuerza obtenida fue tal que el androide no podía ni siquiera tocarlo sin terminar con los puños casi desintegrados.



jueves, 28 de enero de 2016

Dragon Ball SUPER es quizá peor que GT (5 razones).


Si bien Dragon Ball GT tiene sus fanáticos, la gran mayoría de seguidores de Dragon Ball lo odia de forma recalcitrante. Fue ese público quien más se entusiasmó con la llegada de Dragon Ball SUPER pues significaba reescribir la continuidad de la serie de un modo más fiel a como -se supone- lo haría Toriyama. Sin embargo, esta nueva saga lamentablemente tiene las mismas falencias que Dragon Ball GT y en algunos aspectos comete errores más graves.



1- Peleas aburridas en ambos productos:

A partir de la primera pelea de Gokú frente a Vegeta, las peleas de Dragon Ball Z fueron adquiriendo una rapidez, tensión y violencia cada vez mayor, aunque sinceramente ninguna pelea hasta la fecha se ve más destructiva que la que se libró frente a Freezer en Namek. 

Ese carácter de destreza creciente y destrucción se perdió completamente en Dragon Ball GT y así nacieron las primera grandes críticas, donde solo llovían ráfagas de poderes sin control, con un sentido de destrucción y habilidad inferiores a las peleas de la infancia de Gokú contra Picoro, y eso que se supone que los enemigos de GT eran mucho más poderosos que el mismísimo Buu.

Dragon Ball SUPER no remedió el asunto. Bills se presenta como alguien increíblemente más poderoso que Buu, Gokú SSJ DIOS se muestra extremadamente más poderoso que e SSJ 4. No obstante, el combate entre ambos es tan poco serio y aburrido que no se compara en lo absoluto a ni una sola batalla de la saga Z. La única parte donde se muestra un poco la magnitud de los poderes divinos es cuando salen a luchar al espacio.

Ni esto...

ni esto tampoco...

... se compara a esto.


2- La animación de GT es mejor la mayoría de las veces.

Aquí no hay que decir nada, solo mirar:







3- Gohan se debilitó más en SUPER que en GT.

Tras el nivel definitivo de Gohan en la saga de Buu, una decepción increíble fue que en GT sus poderes disminuyeron al punto de ser más débil que Vegeta que ni siquiera podía llegar a la fase SSJ3. Casi a nadie convenció argumentar que ese debilitamiento extremo se debió a su falta de entrenamiento.



Por desgracia, en SUPER esto en lugar de corregirse, se empeoró a un grado terriblemente estúpido. Mientras que en GT la desidia de Gohan le hizo bajar sus poderes hasta ser equivalentes a un SSJ2 (nivel de Vegeta), en SUPER disminuyeron tanto al punto de volverse un flacucho que a duras penas puede alcanzar la primera fase del SSJ. Y lo que es peor, de DBZ a DBGT dejó de entrenar diez años, pero de DBZ a SUPER no han pasado ni siquiera cinco años.

Para colmo, al inicio de Dragon Ball SUPER Gohan aún mantenía el estado místico. Su debilitamiento se dio en el cortísimo periodo de tiempo que siguió entre la pelea contra Bills y la resurrección de Freezer. Perdonen la expresión pero esto es cagada monumental. Hay que decirlo claramente.



4- Las incoherencias de SUPER son más descaradas.


Claro, que Gokú necesite convertirse en SSJ4 para solo levantar un rascacielos es escandaloso, que arroje un kame kame ha x 10 en esa misma fase y que solo destruya la punta de un edificio también lo es. Pero más sinvergüenza es que como SSJ Dios deba pelear con Bills en el espacio poniendo en peligro la galaxia, y que luego alcance la fase SSJ Dios Azul (mucho más poderosa) para pelear tranquilamente en la Tierra contra Golden Freezer y destruir apenas unos cerros.




5- El soundtrack de GT es mucho mejor que el de SUPER.

Dejando a un lado los openings y endings, varias de las pistas que dan vida a cada escena de Dragon Ball GT se parecen a lo que escucharíamos en una película norteamericana de acción, salvo notables excepciones con música cargada de sentimiento y sin perder la esencia de Dragon Ball. Por el contrario, la gran mayoría de pistas de Dragon Ball Super parece la música de algún videojuego gringo.

Película gringa.


Videjuego gringo.


Dragon Ball SUPER no puede igualar esto...