1- Goten y Trunks:
En la última saga de Dragon Ball Z, ambos niños eran lo suficientemente aguerridos y poderosos para poder asestarle golpes a Buu y no tener miedo ante ninguna circunstancia. No obstante, en Dragon Ball Super son unos niños inútiles que no sirven para nada, y peor aun, a los que no se les deja hacer nada. Esto se hace más patente en la saga de Golden Freezer, donde dejan pelear a Ten, a Krilin, incluso al maestro Roshi, pero no a Goten ni Trunks por ser "muy pequeños".
2- Bills:
El Dios de la Destrucción tuvo que dar gran parte de su poder al final de su enfrentamiento con Gokú, quien recién logró absorber en su ser el poder de un Dios, Lo curioso es que en los episodios posteriores, a pesar de que Gokú logró incrementar su poder mucho más al alcanzar la fase azul (recordemos que el SSJ Dios es como un estado divino base, mientras el SSJ Blue sería como el primer nivel de SSJ con ki divino), se insinúa que Bills lo sigue superando por mucho, cuando, sabiendo que el SSJ aumenta cincuenta veces el poder del estado base, significaría que Gokú ahora debe ser más poderoso que él. Pero no, incluso Wiss afirma que la única forma en la que probablemente Bills podrá ser derrotado, es si Gokú y Vegeta, ambos en fase azul, se unen a pelear (cuando Vegeta también debería ser más fuerte que Bills).
3- Gokú y Vegueta:
Cada uno de ellos debería más poderoso que Bills. Pero por una razón extraña siguen estando muy por debajo del poder del dios destructor.



