El discurso feminista no solo dice que las mujeres necesitan ser liberadas (más en realidad, porque libres ya están), sino que también la sociedad necesita alcanzar la igualdad de género, lo que, por defecto, también debe beneficiar al varón, porque éste es también víctima del machismo que ellas tanto maldicen. Por lo tanto, en nombre de la igualdad de género por la que tanto luchan las feministas, las causas políticas y sociales de su movimiento deben considerar también los siguientes puntos en beneficio del varón que, repito, también es oprimido por "su propio" machismo.
1- Permitirle al hombre "abortar"
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¿Cómo es eso posible si los hombres no dan a luz? Simple, recuerden que "el género es una construcción social". Además, si la especie humana, y sobre todo la mujer, es tan noble ¿por qué dejarse limitar por las imposiciones de la naturaleza? Esto es muy sencillo en principio: la igualdad en el caso del aborto se conseguirá gracias al aborto jurídico.
Resulta que la mujer decide si quiere tener al bebé o no, independientemente de los deseos de su pareja. La razón es que el bebé depende de ella durante la gestación y durante varios años de su vida, lo que implica que ella sufrirá las consecuencias físicas y emocionales del parto y los cuidados. Pero un momento, el hombre, si bien no da a luz, también es parte de la familia y deberá dar su tiempo y dinero.
Entonces, siguiendo la lógica, el hombre también tiene derecho de decidir sobre si asumir la responsabilidad paterna o hacerse a un lado, independientemente del deseo de la pareja ¿Cómo? No podrá ordenarle a la mujer a que aborte, eso está claro, pero sí tendría el derecho a decidir si asumir la responsabilidad de mantenerlo o no ¿acaso la mujer sí puede decidir sobre su cuerpo y el hombre no sobre su propio tiempo o billetera?
Si somos objetivos el aborto jurídico que ejercería el hombre es mucho más benigno que el de la mujer. Es bastante simple de entender: mientras que el aborto de la mujer acaba con la gestación de una vida y destroza los deseos de un ex futuro padre, el aborto jurídico del hombre no derramaría la sangre de ningún feto, además de que le daría a la mujer (que sí quiere ser madre) la oportunidad de demostrar lo independiente y empoderada que es al desempeñar el papel de papá y mamá, sin ayuda de nadie, ni siquiera de paguitas estatales, porque es una luchona, porque una mujer necesita al hombre como un pez a una bicicleta ¿cierto?
2- Revalorizar los canones de atractivo masculino y condenar la cosificación del hombre
Una de las luchas más encarnizadas del feminismo es todo lo relacionado a cómo la sociedad sexualiza a la mujer y le exige estándares físicos que la fémina promedio no tiene, no puede y/o no quiere alcanzar. Para conseguir una paulatina transformación en el gusto de los hombres se ha hecho una inteligente ingeniería social al respecto, en donde se rescata la belleza de las gordas, de las que no tiene ni pecho ni trasero, de las mujeres mayores de 30 y 40 años, de las rebeldes y rudas en el trato, de las madres solteras, etc.
Es innegable que esa propaganda hecha mediante campañas publicitarias, sermones, series y películas han rendido sus frutos: cada vez más hombres encuentran atractiva a una gordita, a una señora y cada vez menos varones se complican a la hora de decidir si emparejarse con una madre soltera, Excelente, pero falta que se haga lo mismo con el varón. Y vamos, que no es suficiente con empezar a hacer películas (que no sean del género comedia) en donde los bajitos, los escuálidos, los gordos y los calvos sean codiciados, se necesita hacer más.
Sucede que la cosificación que sufre el hombre es un tanto más complicada y variada. La idea de que al hombre no se le condena por el físico es ciertamente discutible, pero lo que sí es indiscutible es que al varón se le pone como un objeto en lo que se refiere al éxito social, el dinero y la capacidad de proveer en general. Y eso es porque la mujer no se fija solo en el físico del hombre, sino que para ella tienen igual o mayor peso su personalidad y estatus. El ideal femenino de un hombre (guapo, atlético, con personalidad arrolladora, exitoso, pudiente, rudo y sensible al mismo tiempo,etc) no es algo que pueda cumplir el varón promedio, ni por asomo.
El equivalente a la gordita o "veterana" (mujer mayor de 30 años) que en el pasado NINGÚN hombre quería, es el actual hombre tímido, que "no sabe enamorar", que es muy gordo o muy flaco, calvo antes de los 40, que gana el sueldo mínimo, etc que toda mujer NUNCA quiso ni quiere. Reprogramar la mente de las mujeres para que cambien sus estándares de atractivo masculino sin duda tomará más trabajo, pero como las feministas buscan la igualdad, como saben que todo es culpa del machismo (el enemigo eterno) y como entienden que el hombre también sufre por ese mismo machismo, no hay duda de que lo harán ¿verdad? Vamos chicas, recuerden que ahora hay hombres "nuevas masculinidades" en sus filas que querrán ayudarlas con esa otra cara de la lucha contra el patriarcado.
3- Tomar más iniciativa en el cortejo y liberar al hombre de su eterno "deber" de conquistar
3- Tomar más iniciativa en el cortejo y liberar al hombre de su eterno "deber" de conquistar
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